Texto

Nuevas Guías Europeas de Dislipidemias

Jue
May
31
2012
3642 hits

Nuevas Guías Europeas de Dislipidemias

  • By: Dr. Ricardo Alberto Cubías Anchieta
Ratio:  / 3
MaloBueno 

La Enfermedad Cardiovascular debida a Aterosclerosis y trombosis es la principal causa de mortalidad prematura y discapacidad en Europa y se ha vuelto una causa común en los países en desarrollo. En la Unión Europea los costos económicos representan anualmente 192 billones de Euros en gastos directos e indirectos en cuidados de salud. Las entidades clínicas más importantes son la Enfermedad Arterial Coronaria (CAD), eventos vasculares cerebrales (EVC) y la enfermedad arterial periférica (EAP). Los orígenes de esta enfermedad cardiovascular (ECV) son multifactoriales. Algunos de estos factores se relacionan con estilos de vida, tales como el consumo de tabaco, la falta de actividad física y los malos hábitos alimenticios, todos ellos modificables. Otros factores también modificables son la Hipertensión Arterial, la Diabetes Mellitus y finalmente algunos no modificables como la edad y el género masculino.

El metabolismo de los lípidos puede ser alterado en diferentes vías, llevando a cambios en la función y/o niveles de las lipoproteínas en el plasma. Estas modificaciones por si mismas y a través de la interacción con otros factores de riesgo cardiovascular pueden afectar el desarrollo de Aterosclerosis. De tal forma que las dislipidemias cubren un amplio espectro de anormalidades, algunas de ellas muy importantes en el desarrollo de la Enfermedad Cardiovascular.

La elevación del colesterol total (CT) y del colesterol de baja densidad (LDL-C) han recibido la mayor atención, particularmente debido a que éstas pueden ser modificadas por cambios en el estilo de vida y por intervención farmacológica. Hay evidencia fuerte y definitiva de varios estudios aleatorizados  y controlados que muestra, que reduciendo el CT y el LDL se puede prevenir la enfermedad cardiovascular, por lo que estos parámetros constituyen el objetivo principal en la terapia.

Todas las guías de prevención de ECV en la práctica clínica recomiendan la medición del Riesgo Cardiovascular total, puesto que en la mayoría de personas la Enfermedad Cardiovascular es el producto de múltiples factores. Hay muchos sistemas disponibles para la medición de este riesgo, incluyendo el Framingham, SCORE (Systemic Coronary Risk Estimation), ASSING y el WHO (World Health Organization). Estas calculadoras de riesgo, tales como el SCORE, tienen la intención de facilitar la estimación del riesgo en personas aparentemente sanas sin signos clínicos de la enfermedad. Los pacientes que han sufrido un evento clínico, como Síndrome Coronario Agudo o un evento vascular cerebral están en el más alto riesgo, lo que automáticamente los califica para manejo intensivo de sus factores de riesgo y terapia farmacológica. De tal manera que unos principios muy simples en la medición del riesgo se definen a continuación:

Al hablar de las estrategias farmacológicas para el manejo de la hipercolesterolemia, es importante recordar que las estatinas son la primera línea de batalla y la dosis debe ser la más alta tolerada para alcanzar los objetivos con indicación clase I y nivel de evidencia A. En el caso de intolerancia deberá considerarse el uso de secuestrantes de ácidos biliares o ácido nicotínico con indicación clase IIa y nivel de evidencia B. Si se trata del control de TG, los fibratos son la herramienta ideal si están indicados (Clase I nivel de evidencia B). Si se trata de incrementar los niveles de HDL-C, la administración de ácido nicotínico es la que ha demostrado mayor utilidad, por encima del uso de estatinas y fibratos.

Es además importante reconocer que hay causas secundarias de dislipidemia y deben ser tomadas en cuenta al momento de establecer el diagnóstico y diseñar las estrategias terapéuticas, entre éstas encontramos: Hipotiroidismo, Snd. Nefrótico, Embarazo, Snd. Cushing, Anorexia nerviosa y el uso de inmunosupresores y esteroides exógenos.

            Finalmente hay preguntas que debemos responder.

  1. ¿Con cuánta frecuencia debemos medir los lípidos?
        R/ Antes de iniciar la terapia farmacológica debemos realizar al menos dos mediciones con intervalos de 1 – 12 semanas, exceptuando aquellas condiciones en las cuales la indicación es clara como en el infarto agudo del miocardio.
  2. ¿Después de iniciada la terapia, con qué frecuencia debemos realizar la medición de los lípidos?
    R/ 8 (± 4) semanas después del inicio de la terapia y cada 8 (± 4) semanas después de modificar la dosis.
  3. ¿Con cuánta frecuencia debemos medir los lípidos, una vez alcanzadas la metas de colesterol?
    R/ Anualmente (más frecuente si hay problemas de apego a la terapia).
  4. Puesto que la toxicidad hepática por estatinas no es infrecuente, ¿Con qué frecuencia debemos medir la ALT (Alanino Amino Transferasa)?
    R/ Antes de iniciar la terapia y luego a la 8ª Semana y anualmente si el valor es menor de 3 veces su límite superior normal.

 


Referencia

  1. Eur Heart J. (2011) 32, 1769 – 1818.